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Dicen las Fuentes Sagradas del Judaísmo:
"TODOS LOS CUERPOS SON COMO COFRES. FELICES DE AQUELLOS QUE TIENEN
LABUENAVENTURA DE SERLO PARA CONTENER A LA TORÁ (SEFER HAAGADÁ)
DE ESTA MANERA NUESTROS SABIOS INTERPRETABAN LA DIGNIDAD DE LA VIDA EN GENERAL,Y
EL ACCIONAR DEL HOMBRE EN PARTICULAR COMO UNA BÚSQUEDA CONSTANTE DE LO ÉTICO,Y A
PARTIR DE ELLO DE LO "DIVINO"
Cumpliendo con estos preceptos el SEMINARIO RABÍNICO LATINOAMERICANO "MARSHALL
T. MEYER" fue fundado en el año 1962 por el Rabino Marshall T. Meyer Z"L -
siendo el centro Académico, Cultural y Religioso del Movimiento Conservador
Judío (Masorti) en Argentina y en toda América Latina. El objetivo principal de
este Seminario es la formación y ordenación de rabinos para difundir y perpetuar
la religión judía en las comunidades latinoamericanas.
Desde su fundación se han graduado 83 rabinos - entre ellas 8 mujeres. Todos
ellos ejercen sus funciones en diversas comunidades de Argentina Bolivia,
Brazil,, Chile, Costa Rica, Colombia, Ecuador, Republica Dominicana, Mexico,
Paraguay, Peru, Puerto Rico, San Salvador, Uruguay, Venezuela , Estados Unidos e
Israel.
Carta de un alumno sobre su Experiencia en el Seminario
Contarle a alguien acerca de mi paso por el Seminario, es como si me preguntaran
que les relate mi vida.
Mi primer contacto con el Seminario, fue en el año 1989 cuando desde el Scholem
Aleijem de Florida, nos llevaron a visitar. Fue en aquel momento en donde ya
supe que es lo que estudiaría en mi ingreso a la secundaria, y donde seria. Así
fue que en marzo de 1990 comencé mis estudios con mucha emoción y alegría en el
Seminario, en aquel entonces en el Instituto Salomón Schechter. Luego de 5 años
que transcurrieron rapidísimo, ya que el cariño y el empeño que me brindaron
allí fue tan grande, una vez egresado, ingresé a Abarbanel, donde no solo he
aprendido y compartido shiurim de muy alto nivel, sino que también logré
encontrar grandes amigos.
Una vez finalizados mis estudios allí, tuve la maravillosa posibilidad de
ingresar al Dpto. de formación Rabínica Abraham J. Heschel, donde me he formado
y nutrido de conocimientos y vivencias judaicas, las cuales son y serán mis
estandartes para afrontar mi vida, si D´s quiere, como Rabino, una vez
finalizados mis estudios en febrero próximo en el Majón Schechter en Jerusalem.
Si tuviera que expresar en algunas palabras mis sentimientos y experiencias en
el Seminario, se podrían resumir como aquello que vive una familia: crecimiento
constante y la sensación de estar siempre acompañado y contenido, sin olvidar
obvio, el afecto incondicional que uno recibe en cada momento.
Haber estudiado en el Seminario, creo sin temor a equivocarme, que fue la
elección más acertada que pude haber tomado en mi vida. Solamente aquel que paso
en algún momento por el Seminario, sabe cuánto es el esfuerzo y el empeño que se
pone en cada clase, en la biblioteca, en cada pasillo, por apoyar la
ininterrumpida tarea de transmitir los valores y tradiciones de este pueblo
milenario, en pro de la continuidad y la educación Judía.
Mi “Ser Judío” hoy se lo debo a mi familia que en todo momento me apoyo a seguir
y soñar con aquello que si D´s quiere, en algunos meses podrá hacerse realidad.
Sin embargo, cuando hablo de ¨Familia¨, no solo me refiero a mis padres y
allegados cercanos, sino que son todos aquellos que forman parte de aquel tan
preciado lugar que está ubicado en José Hernández 1750.
Haber pasado por todos los institutos del Seminario, tanto como alumno, como así
también pudiendo enseñar aquello que mis maestros y Rabinos me han transmitido a
mí, fue la mejor elección que pude haber tomado en aquella primavera de 1989.
Ser testigo de la obra del Seminario Rabínico Latinoamericano, así como lo dice
su lema “ATEM EDAI”, y formar parte de esta “GRAN INSTITUCION”, realmente me
llena de orgullo y satisfacción.
Por todo lo que me han dado, me dan y seguramente lo seguirán haciendo,
simplemente GRACIAS!!!
Ari Oliszewski
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